En ocasiones, parar y mirar dentro de una/o misma/o, puede conllevar ver cosas que no nos gustan; podemos retirar la mirada y continuar…pero seguirán estando ahí y volverán para recordarnos que siguen ahí, al lado.

 

Mirar puede doler, incomodar, puede suponer que nuestros “cimientos” se tabaleen, pero también suponer la oportunidad de cambiar, avanzar, resolver, conocer, saber, descubrir.

 

Para mirar se necesita valor, se precisa afrontar, tomar la responsabilidad con nosotros, con nuestra vida…

 

"Tu eres mucho más fuerte de lo que piensas."

“Tu eres mucho más fuerte de lo que piensas.”

Permitamos que nuestros miedos se conviertan en un recurso que nos ayuden a avanzar, no en un límite que nos terminen haciendo sufrir y ser infelices. Sí sufrir, porque cuando no se mira adentro, no nos hacemos cargo…se sufre, por dentro, no por fuera; por dentro en las entrañas, por dentro en unos ojos sin brillo, por dentro en una sonrisa entrenada.

 

Así pues, Para! Mira! Arriesga! Descubre! Siente! Vive!… Y si sóla/o no puedes, habrá quien pueda acompañarte.

Exploradora y constructora de realidades. Acompañante en la gestión de emociones. Emprendedora. Inquieta. Hortelana. Madre equilibrista.