1465121_544271215660684_1474410140_nSé que en estas fechas es propio hacer nuevos propósitos, un año se ha ido y otro llega, así que aprovechamos para llenarnos de ilusión y expectativas. Sucede que, a medida que trascurren las semanas, en ocasiones, éstas ilusiones se diluyen y se van quedando en el cajón del olvido.Cualquier momento del año es el idóneo para cerrar y volver a empezar, a veces el simple acto de tirar viejos trastos, ordenar un armario o habitación, nos permite “vaciar” nuestra vida y volver a comenzar.

Un cuento dice así:
“Se dice que el discípulo de un venerable sabio, estaba extrañado y sorprendido de que su maestro estuviese siempre sonriente y feliz, a pesar de las dificultades que tenía la vida. Intrigado, un día, le preguntó:
– Maestro, ¿cómo es que siempre se te ve tan contento y satisfecho?
El maestro le respondió:
– Amigo mío, no hay secreto alguno en esto. Cada mañana cuando me despierto, me hago esta pregunta a mí mismo: ¿Qué escojo hoy? ¿Alegría o tristeza? Y siempre escojo alegría.”

Exploradora y constructora de realidades. Acompañante en la gestión de emociones. Emprendedora. Inquieta. Hortelana. Madre equilibrista.