Todos, en alguna ocasión, hemos tenido la dificultad de dormir, nos metemos en la cama y, o bien no conseguimos conciliar el sueño, o bien nos despertamos a lo largo de la noche y nos desvelamos. Ambas experiencias son habituales y esperables en algún momento de nuestra vida. Pero, ¿cómo termina una noche en vela siendo un problema de insomnio?. Os voy a contar cómo combatir el insomnio.

Primero distingamos entre una dificultad y un problema. Si un día no puedo dormir, por que estoy nerviosa por lo que sucederá al día siguiente, o preocupada por algún acontecimiento que esta sucediendo…esto es una dificultad. Algo espontáneo, como es dormir, termina en un verdadero problema cuando empezamos a aplicar, en el tiempo, soluciones que no funcionan que, incluso, lo que hacen es empeorarlo.

Quién no se ha encontrado en esta situación: estoy en la cama, no me duermo, y miro la hora: “¡qué despacio pasan los minutos!”, empiezo a decirme: “paciencia, ya vendrá…”, o me asusto: “tengo que dormir porque mañana es un día importante y tengo que estar descansada”, o si sé que tengo en casa un fármaco pienso: “¿lo tomo o no lo tomo?”, comienza el miedo: “¿y si lo tomo y me creo una dependencia?”…y termino diciéndome: “¡Relájate!”.

Así pues, podríamos intervenir cuando no es necesario hacerlo: el sueño es algo espontáneo, por tanto, obligarnos a dormir no va a hacer sino todo lo contrario, desvelarnos aun más. O bien, pasan los días, las semanas, meses… y me encuentro cada vez mas irritada, cansada, busco remedios como fármacos, beber, fumar, no hablo del problema ni acudo a un especialista… O buscamos soluciones, pero equivocadas: esforzarse por dormir, me cuido durante el día: no tomo café o excitantes, como liviano, me voy pronto a dormir… Todo esto convertirá algo que empezó siendo una dificultad en un verdadero problema.

Así que, cuando tengamos una dificultad para dormir, lo mejor es: “Puede ser que una noche no duerma bien, si mañana no estoy a pleno rendimiento, no pasará nada”.

Y si ya son muchos días y empieza a ser un problema no dormir, no debemos hacer ninguna de las cosas mencionadas anteriormente y además, si lo que nos pasa es que nos acostamos y no conciliamos el sueño y pasan los minutos, cuando aproximadamente llevemos unos 10 minutos acostados, nos levantamos, salimos del dormitorio y nos ponemos a hacer una aburrida tarea del hogar: planchar, limpiar, ordenar… también funciona muy bien coger el diccionario y comenzar a leer…La clave: algo muy muuuuy aburrido. En que notemos que acude Morfeo a nosotros, o bien a los 30 minutos, lo que primero suceda,  dejamos la aburrida tarea y volvemos a la cama. Si nos dormimos, genial; si a los 10 minutos seguimos despiertos, nos volvemos a levantar y a hacer una aburrida tarea. Así, sucesivamente hasta que, o bien nos durmamos o sea la hora de levantarnos. Eso si, el resto del día, no vale recuperar sueño, no vale apagar el despertador y seguir durmiendo, ni dormir siestas… Haced esto sistemáticamente durante varios días y veréis como todo vuelve a su lugar. Simplemente nuestro cuerpo volverá a su propio ritmo de vigilia-sueño.

Si lo que nos sucede es que somos de los que se duermen, pero se despiertan y desvelan, por que lo que intentas es esforzarte en dormir (“Cierra los ojos y duerme”, “relájate”), lo que hay que hacer es lo siguiente: deberás abrir los ojos y esforzarte por mantenerlos abiertos, a ver que sucede. Es un experimento. Si empiezan a cerrarse tus ojos, manténlos abiertos con los dedos. Observa los pensamientos que vienen, las sensaciones fisiológicas de tu cuerpo. ¡Pruébalo!, pero sobre todo.. esfuérzate por mantener los ojos abiertos!.

Si eres de los que te desvelas y empiezas a pensar y pensar en un montón de cosas, y más tratas de parar tu pensamiento a más cosas se va. Aquí la estrategia es que debemos inhibir las respuestas que nos damos a las preguntas. Podéis ver más acerca de esta última estrategia aquí.

Espero que os sirva de ayuda.

Curiosidades: Sabíais que un 11,4% de los españoles recurre a hipnosedantes frente al 5,1% en 2005, según Sanidad, y que el consumo de somníferos y sedantes supera al del cannabis por primera vez?.

Exploradora y constructora de realidades. Acompañante en la gestión de emociones. Emprendedora. Inquieta. Hortelana. Madre equilibrista.